martes, 8 de abril de 2008

El Hombre en el trono obscuro I

Pocas veces salgo de mi castillo. Pero hoy sentía la necesidad de hacerlo.

Las hojas cambiaban todo el paisaje, era el paso del tiempo que habia dejado su huella en mis tierras, un horizonte amarilo, para cuando los rayos rojizos caian sobre el prado.

Apenas me aleje algunos pasos, cuando alguien desde la ventana me grito "Suerte. Te amo mucho mi amor", le devolvi una mirada y una sonrisa, hacía mucho tiempo que ella vivia conmigo, era la mujer de mi vida. Una muchacha morena, la más guapa de las mujeres que he visto en mi vida. Pero a pesar de que la amase y siempre su sonrisa revoloteara en mi mente, tenía que partir. Fue así como me encamine, ajustando mi espada en el cinto, y cubriendome completamente con mi capa de viaje. Luego de varias horas de caminar a través del paisaje, el paisaje cambio, se volvio un poco más agreste de lo que era en mi hogar.

Y de la nada, aparecio una fortaleza, parecia desolada y a la vez llena de vida, a lo lejos, vi la luz de la biblioteca. Sonrei.

Sin mirar a algo que no fuera el castillo, abri las puertas de hierro y segui caminando por el pasillo principal, atravesando varias puertas y habitaciones hasta llegar a una sala de trono.

Allí, un gran trono obscuro, con un hombre sentado en él, en su diestra portaba un bastón de color blanco, en la siniestra un libro de color rojo. Un aire obscuro le cubría el rostro, sus castaños ojos me observaron y sus labios esbozaron una sonrisa. De entre sus cabellos y la obscuridad surgio un rostro sonriente, feliz pero cansado...


Para vos Vitan, que es vuestro cumpleaños. Magnanimo Hermano, Gran Erudito y Habil Escritor. El hombre que me cuida desde su trono...

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