martes, 25 de noviembre de 2008

Vodka

Él estaba ajustando la cámara digital sobre una pequeña plataforma de la escalera que llevaba a la adorable salita exterior de la casa de asistencia donde vivía temporalmente mientras estudiaba la preparatoria en esa ciudad. Ella, en el centro del espacio vacío con la salita detrás, estaba de pie tratando de mirar hacia cualquier lugar excepto a él. No podía evitar arder por dentro, después de todo podían considerarse un poco más que amigos, pero no sabía qué nombre darle a la relación que llevaban. Lo quería, más que a ningún amigo que había tenido, pero había algo más y era eso lo que la hacía convertirse en un manojo de nervios cada vez que acababan solos en algún lugar.

"¿Trajiste la botella vacía de tequila?" Preguntó él cuando hubo terminado de hacer los ajustes necesarios para la escena que les faltaba.

La botella... La había olvidado. Se suponía que en esa escena la protagonista, o sea ella, estaba en una fiesta con su nuevo amigo, o sea él, y tomaban mientras bailaban para que ella se sintiera aceptada en el grupo. Aunque en este caso sería un grupo de dos porque no había nadie más. Él se fue detrás de una puerta y volvió con una botella semi-vacía de vodka que había encontrado por ahí. Olisqueó el contenido mientras él volvía para tener la cámara lista para grabar y luego entrar a escena junto con ella. Olía a vainilla, no detectaba el rastro del licor como en la mayoría de las bebidas alcoholicas. Le gustó, pero se resistió de probar, no era muy resistente al alcohol que digamos y prefería no tomar riesgos.

Él accionó el disparador y comenzó a grabar, ella comenzó a moverse como en una fiesta y destapó la botella fingiendo que tomaba. Él se acercó pasados unos segundos para saludarla y tomó la botella fingiendo dar también un trago. Lo siguiente pareció bastante confuso. Él, queriendo darle probablemente un toque más "realista" a la escena -o eso quiero pensar- alzó la botella sobre el rostro de ella como en aquellas fiestas alocadas donde los bailarines se dejan caer un largo trago de licor desde arriba, pero no calculó la verdadera cantidad de líquido dentro de la botella y una cantidad de vodka cayó dentro de su boca y se esparció sobre su cuello y pecho.

Ella se debatía entre tragar el líquido que tenía en la boca o escupirlo allí mismo; él se debatía entre hacer algo o dar rienda suelta a su risa. Luego de algunos segundos, ella se dirigió al área de césped y escupió el licor. Bueno para qué negarlo, no sabía tan mal después de todo, pero repfería mantener la mente más o menos clara. Pasados otros segundos ambos reían lo más bajo que podían de pie frente a frente. Pasado el momento de hilaridad, y dado que aún estaba mojada por el vodka, ella tomó el pañuelo que le había prestado a él y llevaba atado en torno al cuello para secarse. Pasó el pañuelo sobre sus mejillas, su cuello y cerca del escote de su blusa negra, retirando las gotas de líquido sobre su piel, procupada porque el olor a vainilla prevalecía.

"¿No huele mucho a licor o algo así?" Le preguntó a él.

Él se acercó a su cuello y aspiró el ároma de vainilla mezclado con su propio perfume... Delicioso.

"No, huele más tu perfume..."

Ambos se sonrieron, ella aún insegura de si no resultaría muy obvio el olor del vodka. Él tomó el pañuelo que ella le devolvía y lo pasó por sus mejillas antes húmedas y siguió el mismo recorrido que ella minutos antes. Volvió a acercarse a su cuello para aspirar su aroma.

"Huele más tu perfume..." Repitió, pero en vez de alejarse nuevamente, depositó un suave beso sobre su piel.

Un estremecimiento la recorrió por entero al sentir sus labios y cómo continuaban subiendo sobre su cuello directo a su boca, hacía tanto que deseaba sentir nuevamente sus besos... Él rodeó su cintura y ella su cuello buscando el contacto de sus cuerpos con el abrazo mientras sus bocas permanecían unidas. Tras unos segundos, él descendió sus labios nuevamente sobre su cuello y la piel de su pecho que el escote dejaba al descubierto. Ella suspiró, no podía pensar en un momento mejor de los que habían compartido. Él regresó sobre sus labios en un último beso que pareció eterno, miró sus ojos castaños mientras se abrían, ensombrecidos aún por el deseo del momento.

"Deberíamos seguir trabajando..." Murmuró él como si no fuera eso lo que en verdad deseaba.

"Si..." Fue la única respuesta de ella aún sumida en alguna ensoñación. De lo que sí estaba segura era que no conciliaría el sueño demasiado rápido esa noche.

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Esto es una historia REAl... y me pasó ayer de hecho n////n Tenía la necesidad de escribirlo en algún lado y heme aquí, jeje.

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